Reflexión sobre calidad, durabilidad y coste real
Nuestros padres y familia nos han ido inculcando la idea que los muebles y las cosas sean buenas y durarán toda la vida, cosa que creemos tienen razón, pero en parte.
Esto viene de cuando los productos se diseñaban para durar, había menos variantes de productos, más producción en serie estándar y con remanentes de existencias terminados en fábrica, en definitiva, otro entorno económico diferente al de ahora de tendencia a la producción bajo pedido.
Hoy el ciclo de vida de los productos se ha reducido considerablemente frente a esa situación, con lo cual aunque pueda parecer que no, comprar algo bueno puede resultar a la larga más caro.
Pongamos el ejemplo de una cocina:
a) Muebles cocina calidad media-baja, electrodomésticos gama baja, encimera formica: 4.200 euros.
b) Muebles cocina calidad media-superior, electrodomésticos acero inox., encima granito tipo Xilestone, 12.000 euros.
En nuestro ejemplo, ambas cocinas son similares de aspecto, si bien se nota que hay diferencia de diseño, pero somos personas que miran mucho la economía doméstica.
Hablemos de durabilidades de las cocinas, estimemos que la cocina a) puede durar por ejemplo en 12 años, y 18 años la de la cocina b), tanto porque se estropee en ese tiempo como que deseemos cambiarla.
La cocina a) nos habrá costado 350 euros por año.
La cocina b) nos habrá costado 666 euros por año.
Las cuentas no son tan simples, porque del año 13 al 18, en el caso de la cocina a) tendremos que comprar otra cocina y entonces el coste será mayor, cosa que nos habíamos ahorrado en la opción b) pero da una idea de lo que queremos decir.
Podemos extrapolar lo mismo a multitud de situaciones y cosas a comprar, y es que, no siempre por comprar mejor estamos ahorrando dinero, y tiene como ventaja que podremos cambiar más a menudo por el mismo e incluso menos precio. En informática por ejemplo, sale más rentable comprar componentes de hace x tiempo porque las novedades se pagan caras, y renovando. En electrónica podríamos extrapolarlo a comparar entre Sony, y Aiwa, que es de la misma empresa matriz, en mi experiencia me han ido mejor económicamente los productos Aiwa.
Como desventaja está que quizá en el momento del cambio nos viene fatal económicamente, y que el aspecto no es lo mismo.
Resumiendo: lo caro no tiene por qué ser bueno, lo bueno no tiene por qué ser caro, lo barato no tiene por qué ser malo, lo caro también puede ser malo, a veces es más rentable dos cosas regulares que una buena.
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